¿Sabías que el 30% de los casos de fracaso escolar se deben a problemas visuales?. Los alumnos de Primaria españoles se encuentran entre los que más horas pasan en el colegio de la Unión Europea. Estos dos hechos deberían poner en alerta tanto a padres como profesores. Esta situación, corregible, puede suponer no sólo una mejora en la educación de nuestros hijos sino también una mayor integración socio-cultural de los más pequeños.

Un diagnóstico precoz es imprescindible para solucionar problemas visuales más importantes en los niños y ayudarles en su desarrollo escolar. En muchas ocasiones los niños son incapaces de percibir los principales síntomas de una mala visión, por lo que es importante que tanto padres y profesores estén pendientes ante los primeros síntomas de distracción y bajo rendimiento.

Para ayudar tanto a padres como profesores, desde la Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS), han elaborado un sencillo decálogo, directo y cercano:

1) Estar alerta

Los padres deberían estar atentos ante cualquier manifestación que evidencie un problema visual: se cubre los ojos con frecuencia, lee muy de cerca, se pierde al leer, dolores de cabeza, inclinación de la cabeza, se frota los ojos con frecuencia…

2) Primer examen visual

Los niños deben tener su primer examen visual entre los 6 y 12 meses. Este examen es importante para detectar problemas visuales que podrían impedir la capacidad del niño para aprender.

3) Controlar la calidad del aire del hogar

Sobre todo en invierno, los sistemas de calefacción en hogares, colegios y escuelas infantiles crean un aire seco. Es recomendable el uso de humificadores para mantener la humedad recomendada.

4) Tener en el botiquín suero fisiológico

Si por alguna razón cae o salpica una sustancia peligrosa en los ojos, limpiarlos rápidamente con una solución salina durante 10-15 minutos.

5) El tabaco

Los padres y adolescentes que fumen son más propensos a contraer cataratas, daño del nervio óptico y la DMAE. Ni que decir cómo afectará esto a los más pequeños.

6) Descansar los ojos de la pantalla del ordenador, tableta y televisión

Utilizar la regla 20-20-20 para que los ojos descansen. Cada 20 minutos, fija la vista a un objeto situado a 20 metros o más, durante 20 segundos. Ayuda a la relajación de la tensión en el ojo cuando se está centrado en un objeto cercano.

7) No permitir que vean la televisión

Un niño menos de 2 años no debería ver la televisión bajo ningún concepto, porque su sistema visual aún no está maduro. A partir de esas edad puede hacerlo de forma controlada y creciendo gradualmente.

8) Comer verduras, frutas y pescado

Comer verduras como la espinaca, la col o las coles de Bruselas, así como la bayas de color oscuro como los arándanos y moras. Los alimentos ricos en Omega-3, como las nueces y el pescado, reducen la inflamación en los vasos sanguíneos del ojo.

9) Protección en los ojos

Los ojos también reciben la exposición solar como la piel y por eso es de vital importancia proteger de los rayos UV a nuestros pequeños con gafas de sol homologadas.

10) Visitar periódicamente a su Óptico-Optometrista u Oftalmólogo

A los niños, se les debe realizar un examen visual con regularidad. Al año, a los tres años, a los seis años, a los nueve, trece años y a los dieciocho años desde el punto de vista preventivo.