Todos sabemos que practicar deporte es muy beneficioso para la salud, lo que no conocíamos es que también lo es para nuestros ojos.

La Universidad de Berkeley (California) ha realizado un estudio en el que ha demostrado que hacer ejercicio aeróbico de forma habitual tiene efectos beneficiosos para los ojos. En el estudio se analizaron a 41.000 corredores, en los cuales el desarrollo de cataratas se reducía en un 50% en aquellos que llevaban un estilo de vida más activo. Además, las personas que recorrían entre 1,2 y 2,4 km al día presentaban un 19% menos de posibilidades de desarrollar DMAE y los que recorrían más de 2,4 km diarios disminuyeron el riesgo de sufrir esta patología de un 42% a un 54%.

¿A qué se deben estos resultados tan positivos? El ejercicio físico aumenta el flujo sanguíneo a todos los tejidos del organismo, incluyendo los de los ojos. Por esta razón el ejercicio aeróbico realizado de forma habitual mejora la circulación y estimula la eliminación de toxinas de los tejidos oculares, favoreciendo su funcionamiento. Se han realizado otros estudios que relacionan la práctica de ejercicio con la prevención de enfermedades: la University of Wisconsin School of Medicine and Public Health afirma que realizar ejercicio tres o más veces a la semana reduce hasta en un 58% las probabilidades de convertirse en discapacitado visual. Además, previene la diabetes, la cual favorece la retinopatía diabética, causante de pérdida de visión. El glaucoma es otra de las enfermedades que también puede reducirse el riesgo de padecerla con una rutina de ejercicio, ya que se mantiene un control de la presión ocular.

Otros beneficios del deporte también son: disminución de las bolsas de los ojos (la práctica de ejercicio por la mañana previene la retención de líquidos y acelera la eliminación de estos en la zona facial) y ayuda en la prevención de ojo seco (en especial el yoga).