A estas alturas todo el mundo ha oído hablar de omega 3, esencial en una dieta sana y equilibrada. Nosotros nos vamos a centrar en los beneficios que aporta a la salud visual.

Alimentos que contienen omega 3

  • Pescados: salmón, atún, sardina, anchoas y trucha.
  • Frutos secos: nueces.
  • Aceite: hígado de bacalao.
  • Alimentos básicos: huevos y lácteos.

Composición

Entre los ácidos grasos omega 3 se distinguen 3 tipos: el ácido alfa-linolénico (ALA), el eicosapentaenoico (EPA) y el docosahexaenoico (DHA). Estos dos últimos los puede sintetizar nuestro organismo a partir del ALA, pero resulta una cantidad insuficiente para cubrir nuestras necesidades, por lo que se recomienda el consumo de alimentos o suplementos alimenticios que contengan DHA y EPA.

El DHA está presente en casi todos nuestros órganos, entre ellos el ojo, y en concreto la retina.  Su consumo es muy beneficioso para tratar ciertos problemas visuales.

El Consejo de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria recomienda el consumo de 2 gramos de ácido linolénico y 200 miligramos de DHA, lo que equivale a consumir al menos dos raciones de pescado azul a la semana.

Beneficios

DMAE:  como explicamos en blogoptica La DMAE es la principal causa de ceguera en los países desarrollados. Aunque su principal origen es genético, se puede ralentizar su progresión siguiendo varias medidas de prevención: evitar el sobrepeso, no fumar, dieta mediterránea (incluyendo ingesta de vitaminas antioxidantes y ácidos grasos Omega 3). Se ha comprobado que la retina necesita DHA para que sus células se mantengan en buen estado.

Ojo Seco:  otro problema ocular muy común entre la población del que ya hablamos con anterioridad y el cual causa escozor, pesadez de párpado, sensación de arenilla, visión borrosa, e incluso dolor en algunos casos. Para evitarlo se recomienda el consumo de Omega 3 porque aumenta la secreción lacrimal, mejora el componente oleoso de la lágrima y evita la irritación ocular.

En algunos casos, sólo con incluir en la dieta estos ácidos no es suficiente para paliar los efectos del ojo seco, es importante que un médico oftalmólogo analice y determine el tratamiento para cada caso.

Bebés prematuros: los vasos sanguíneos de la retina empiezan a desarrollarse cuando el feto cumple tres meses desde su concepción, y termina ese desarrollo a los nueve meses. Sin embargo, los bebés prematuros pueden presentar alguna alteración ya que se frena dicho desarrollo. Con el fin de evitar los problemas que puede conllevar, en el Hospital Infantil de Boston y la Universidad de Harvard han realizado un estudio donde se demostró que con un leve incremento del consumo de Omega 3, es posible reducir las posibilidades de que el niño tenga daños en la retina.